Esta comunidad es para cronistas, documentalistas, diseñadores e ingenieros de sonido, productores, periodistas, oyentes y muchos otros que se unen en el mundo del podcast.

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¿Cómo reconocer y armar una buena historia?

¿Cómo reconocer y armar una buena historia?

Todo comienza con algo que te llama la atención. Puede ser un tema sobre el que quieres escribir, un personaje interesante que conociste o simplemente un acontecimiento que te resultó llamativo. Tienes el puntapié inicial, la idea primigenia. ¿Y ahora? Aquí es donde comienza el trabajo.

En esta tercera entrega de la serie sobre producción de un podcast narrativo de Podcaster@s, vamos a explorar el universo de las historias, cómo descubrir si efectivamente pueden funcionar y luego desarrollarlas, a través de las experiencias y consejos de Martina y Mariano.

Por Mariano Pagella & Martina Castro

Somos de la creencia de que “todo es una historia”, mejor dicho, que todo puede convertirse en una narración. Pero para esto es importante tener en cuenta a qué nos referimos al hablar de una historia.

Esto es súper importante. Hemos leído cientos de propuestas de historias para programas en audio (entre ellos Radio Ambulante y el Duolingo Spanish Podcast). El problema más común que encontramos con las propuestas es que, justamente, no proponen una historia, sino un tema. Entonces lo que más quisiéramos enseñarle a la gente es distinguir entre un tema y una historia.

Podríamos arrancar por el armado, pensémoslo como distintos niveles de desarrollo: una historia es una serie de anécdotas o situaciones que se van sucediendo una detrás de otra, que suele tener un tema general sobre el que trata, pero del cual vamos a conocer un recorte, un punto de vista en particular. Veamos un ejemplo muy básico:

“La copa del mundo”, es un tema general, ahí no hay una historia.

“El gol con la mano de Diego Maradona a los ingleses”, es una anécdota, una escena, una situación puntual.

“El alza y caída de Diego Maradona en las Copas del Mundo”, acá ya tenemos otros elementos. Hay un foco particular, un protagonista, le van sucediendo cosas a lo largo de la historia y al final no es el mismo que era al inicio.

En el ejemplo anterior aparecen algunos de los elementos que debería tener una historia:

  • Hay un protagonista.
  • Algo sucede que lo saca de su estado natural.
  • Aparece un conflicto, algo que debe ser superado.
  • El protagonista intenta resolver ese conflicto.
  • Al final, el conflicto se resuelve, idealmente con un giro inesperado y todo este camino genera un cambio en el protagonista. No es el mismo que al principio.

Esta serie de pasos constituyen el arco narrativo de la historia. Es la estructura general. Pero yendo un poco más allá de la estructura, pensemos en las cosas que son necesarias para generar intriga e interesar al oyente. Porque hemos editado varias historias que tenían estos elementos y, aun así, eran aburridísimas.

Tenemos que admitir, que en esto nos apoyamos en la sabiduría del gran audio storyteller Ira Glass. Fue el que planteó que lo más importante es hacer que el oyente siempre se esté preguntando: ¿Qué va a pasar?

Eso se logra con dos estrategias claves:

  1. Dejar bien claro qué está en juego para tus protagonistas. No sólo lo puedes describir. El oyente lo tiene que sentir y tiene que vivir esa tensión con el protagonista. Y…
  2. Cuál va a ser el giro inesperado. No hay nada más aburrido que saber cómo va a terminar la historia. Entonces es bueno saber desde el inicio, ¿qué va a descubrir el oyente a lo largo de esta historia que no lo sabía o que no lo imaginaba al comienzo?

Tomando todo eso en cuenta, también podemos buscar la división clásica en tres actos:

Acto 1: Presentamos a los personajes y los elementos básicos de la historia.

Acto 2: El protagonista es movilizado por un conflicto externo. Hacia el final de este acto, todo se ve mal para el protagonista.

Acto 3: El conflicto se resuelve, con un giro sorpresivo.

Bueno, listo ¡A buscar historias! Nah, es broma. Todo esto es muy lindo, pero ¿Cómo lo aplicamos a una historia real en la que queramos trabajar? ¿Cómo lo podemos usar como herramienta en nuestras historias?

Construyendo una historia

La manera más sencilla que se nos ocurre para recrear el armado de una historia es tomar una ya existente. Así que tomemos el muy lindo episodio “Homeless” de Duolingo Spanish Podcast, en el que participamos los dos -Mariano en la mezcla y el diseño de sonido, y Martina como productora y editora ejecutiva- así que lo conocemos bastante bien.

Recomendamos que primero lo escuchen, pero no es imprescindible, lo pueden hacer después. Eso sí, va a haber spoilers.

Arranquemos con el tema general de la historia: “La vida de la gente que está en situación de calle”. Muchas historias comienzan así: con un tema que nos llama la atención, sobre el que queremos contar algo. Todavía no tenemos una historia, tenemos un universo que nos interesa explorar. El siguiente paso es investigar, buscar historias.

“Fabio Manupella queda en la calle luego de la crisis del 2001, pero eventualmente logra salir de esa situación”.

Acá tenemos una anécdota. Algo muy puntual, pero que no presenta ningún elemento distintivo. Hay miles de historias similares, ¿qué tiene de especial ésta? Hay que seguir indagando.

“Luego de años viviendo en la calle, Fabio ingresa a un refugio donde le enseñan distintos oficios, entre ellos, radio”.

Ahora tenemos un elemento particular: comenzó a hacer radio intentando salir de la calle. Muchas veces el primer contacto con una historia es en este punto. Nos encontramos con algo así, que todavía no alcanza para construir una historia, pero nos llama la atención para continuar investigando y ver qué más hay.

“Fabio crea un programa en una radio, llamado La Voz de la Calle, en el que trata distintos temas relacionados con la gente en situación de calle. De pronto, los más ignorados tiene voz”.

Bueno, esto ya se está poniendo interesante. Hay un cambio de posición muy grande para nuestro protagonista, al pasar de vivir en la calle, siendo una víctima de la situación, a tener un rol activo y transformador.

“Un día, por una casualidad, Fabio logra una entrevista con el Jefe de Gobierno de la ciudad, al que le presenta todos los problemas que enfrentan quienes viven en la calle. Esa entrevista tiene mucha repercusión. Ese mismo político años más tarde, se convertiría en presidente de la Nación y el programa de radio de Fabio recibe una mención especial del gobierno”.

¡Wow! Eso sí que no me lo vi venir. ¡Un giro! ¿No es genial cuando una historia nos sorprende?

Esto es un esqueleto, una guía de los momentos más importantes. Luego se completa conociendo a Fabio, su historia, su familia y, de esa forma, se arma todo su arco narrativo. Fabio no es el mismo al final de la historia.

Si juntan las frases en cursiva, van a ver que ahí está la mejor versión de la propuesta para esta historia. Si tienes una propuesta bien armada con todos los elementos necesarios para una buena historia, de ahí parte todo el resto del trabajo: hacer el guión, crear escenas, desarrollar los personajes, entre otras tareas.

La idea con todo esto no es dar una clase de guión, sino poder identificar cuándo tenemos una historia y cuándo no. Esto implica olfato, suerte y trabajo. Generalmente bastante trabajo.

No siempre vamos a tener un súper giro sorpresivo o algunos elementos no van a tener el peso que nos gustaría. Ahí es donde debemos tomar esa historia y comenzar a trabajarla. Cambiar los puntos de vista, buscar donde está verdaderamente el foco principal, tal vez quien pensamos que es el protagonista no lo es o el encuadre que le estamos dando a la historia podría ser distinto.

Una buena sugerencia es alejarte de la historia por un tiempo, especialmente si ya está en forma de guión. Tomate un día, si no tienes un día, por lo menos unas horas y vuelve al texto desde la perspectiva del oyente. Así es como empezamos a encontrar los huecos en las historias que no están funcionando.

A veces, sucede que, simplemente, la historia no funciona y hay que abandonarla. Sí, es doloroso, pero es algo para lo que hay que prepararse. Este camino está plagado de historias que no lo fueron…

Pero vamos, ¡a levantar ese ánimo! Este es un camino de ida. Van a comenzar a encontrar historias por todos lados. Las van a analizar, a deconstruir, a buscarles los elementos más importantes. Algunas van a funcionar, otras no, pero ¡las posibilidades son infinitas!


Leer la primera entrega de la serie sobre producción de podcast narrativo: “Cómo diseñar un podcast narrativo ¡y concretarlo!”.

Leer la segunda entrega de la serie sobre producción de un podcast narrativo: “Guión de podcast: escribiendo para el oído”.


Mariano Pagella // Cofundador y colaborador
​Productor de podcast made in Argentina. Lleva una doble vida como diseñador gráfico y productor digital. Cofundador de Lunfa y Argentina Podcastera. Adicto a las audio ficciones. @mmarianop // argentinapodcastera.com.ar

Martina Castro // Directora y Fundadora
Fundadora y CEO de Adonde Media, una productora global de podcasts. Tiene más de una década de experiencia trabajando en las radios públicas de EEUU (NPR y KALW) y es cofundadora de Radio Ambulante. Martina nació en EEUU y su familia es de Uruguay. @martinacastro // martinacastro.com

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