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Hispanohablantes en un festival de podcast: una comunidad poco común

Hispanohablantes en un festival de podcast: una comunidad poco común

Reflexiones de un podcastero uruguayo sobre el Third Coast International Festival y la importancia de conectar con otr@s podcaster@s.

Por Martín Haro Berois

En la fila de arriba (de izquierda a derecha): Alan Lili, Isabel Cadenas, Martín Haro, Mariano Pagella, Gonzalo Castro y Martín Cruz. Abajo: Ramsey George, Juan Ravell, Martina Castro, Erik Yáñez y Catalina May.


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Desde niño he tenido claro que mi mundo es el sonido, por eso siempre he buscado trabajar en cosas que, de una manera u otra, apuntan a los oídos. He sido músico, vendedor de instrumentos musicales, investigador en tecnología musical, consultor en acústica submarina y productor de audio para vídeo. Ahora, y desde hace ya un par de años, me dedico a la producción de podcasts, una pasión que descubrí hace más de diez años al escuchar mi primer episodio de Radiolab.

La verdad es que me siento realmente afortunado de poder dedicarme a contar historias en audio. Unos cuantos años atrás, estaba convencido de que la ciencia era lo más importante y me pasaba el día calculando transformadas de Fourier, analizando espectrogramas y programando algoritmos de clasificación automática de audio. Pero con el paso del tiempo, cada vez estoy más de acuerdo con Muriel Rukeyser en eso de que “el universo está hecho de historias, no de átomos”. Finalmente, he descubierto que lo que realmente me fascina del sonido no son sus propiedades físicas o matemáticas, sino su increíble poder para transmitir emociones y generar empatía. Por eso me gusta tanto lo que hago.

“Finalmente, he descubierto que lo que realmente me fascina del sonido no son sus propiedades físicas o matemáticas, sino su increíble poder para transmitir emociones y generar empatía”

Pero también es cierto que en mi trabajo actual a veces me siento un poco solo, un poco desconectado. En todos mis proyectos anteriores siempre tuve la oportunidad de formar parte de un equipo más o menos grande de colaboradores y personalmente, nunca ha dejado de maravillarme esa cosa casi mágica que se produce cuando algo nuevo va tomando forma a partir de una mezcla de ideas generadas por l@s diferentes integrantes de un equipo que funciona a pleno rendimiento.

Sé que todos los comienzos son duros y que, si todo va bien, dentro de un tiempo mi pequeña productora podrá contar con un equipo estable y bien remunerado, pero por el momento, gran parte de mi día está dedicado al trabajo en solitario.

Esa necesidad de interactuar con otr@s podcaster@s fue lo que me llevó a crear el primer meetup de productores/as de podcast en Español en Nueva York, un espacio abierto para intercambiar ideas y aprender de la experiencia de todos los participantes. El objetivo de nuestros encuentros es ayudarnos a crear más y mejores podcasts en español. El grupo cuenta ya con 70 miembros y en 2019 nos hemos reunido en 6 ocasiones.

La excelente experiencia de reunirme con otros podaster@s fue lo que finalmente me terminó de convencer para tomar una avión rumbo a Chicago y asistir al Third Coast International Audio Festival. Llevaba ya un par de años pensando en ir pero una mezcla de falta de recursos sumada a una idealización de los participantes del festival y a esa sensación que tememos muchos hispanohablantes de que nuestro nivel de inglés nunca es lo suficientemente bueno, había hecho que decidiera quedarme en mi confortable y conocido rincón del universo.

Pero este año ganó la necesidad de interactuar. Sin pensarlo demasiado, dije adiós a ese fabuloso plugin que me iba a ahorrar horas y horas de edición y me registré para la conferencia. Y así, unos meses más tarde, aterricé en la ciudad de los vientos en medio de una de las primeras nevadas del año. Sin tiempo para pasar por el hotelito que había reservado en el barrio Chino, me fui directamente al lujoso centro de convenciones.

Se dice que no hay segundas oportunidades para causar una primera buena impresión y en eso Third Coast no me decepcionó. La primera charla a la que asistí era sobre diseño sonoro alrededor del mundo y la coordinaban Martín Cruz y Catalina May de Las Raras. A partir de ahí ya me sentía como en casa y el resto de la conferencia se transformó en un continuo entrar y salir a charlas súper interesantes e inspiradoras.

Es verdad que en algunos casos se hacía evidente la gran distancia que separa la industria del podcast en los Estados Unidos con la del resto del mundo (los autodenominados podcasts internacionales). Charlas sobre el rol de los editores de historias dentro de un equipo de producción o sobre cómo liderar correctamente una radio pública o una gran productora, fueron muy interesantes pero poco aplicables en mi día a día. De todas maneras, salvando esos momentos puntuales en los que mi reacción era “ya me gustaría a mí tener esos problemas”, el balance, digamos “académico” del festival, fue excelente. A lo largo de los tres días de conferencia fui sintiendo como charla a charla se iban recargando mi baterías creativas y cómo, a pesar del cansancio, por la noche, no podía parar de pensar ideas para nuevos proyectos o maneras de mejorar mis producciones actuales.

Además de lo inspirador de las charlas, lo que más me gustó de la conferencia fue como, de manera totalmente espontánea, los distintos participantes internacionales y sobre todo los de habla hispana, nos fuimos conectando durante las pausas para el café o el almuerzo. Atraídos por una especie de fuerza gravitacional cultural e idiomática empezamos a juntarnos, primero para compartir impresiones sobre las charlas a las que habíamos asistido y casi inmediatamente para hablar sobre la situación actual y futura del podcast en cada una de nuestras regiones. Rápidamente nos dimos cuenta de que además de compartir idioma, cultura y sentido del humor, también compartíamos los mismos problemas, las mismas incertidumbres y las mismas ganas de crear contenidos de calidad en un medio que está creciendo a pasos de gigante.

Esas coincidencias nos llevaron a organizar, durante el almuerzo del último día, una mesa temática para hablar sobre “Historias en Español”. Allí, cada uno de los participantes hizo un resumen de su experiencia y su situación profesional y entre todos decidimos que sería una muy buena idea crear una lista de correo para mantener el contacto, tener un sitio donde hacer preguntas y encontrar gente con la que colaborar.

“Cuantas más opciones de calidad tengan disponibles los oyentes de habla hispana, más crecerá la industria y más personas podremos dedicarnos a tiempo completo a esta fascinante tarea de contar historias en audio”

Creo no equivocarme al decir que todos los participantes de la mesa coincidimos en la necesidad apoyarnos mutuamente para hacer más y mejores podcasts en Español. Se nos hizo evidente que cuantas más opciones de calidad tengan disponibles los oyentes de habla hispana, más crecerá la industria y más personas podremos dedicarnos a tiempo completo a esta fascinante tarea de contar historias en audio. Creemos también, que esa necesidad de conocernos y colaborar va más allá de las personas que estábamos ese día en la mesa. Por eso, decidimos abrir la nueva lista de correo a tod@s los podcaster@s de habla hispana. Quien quiera formar parte de ella solo tiene que registrarse. ¡Cuantos más seamos más avanzaremos!

Ya han pasado unos cuantos días desde que volví de Chicago y aún sigo con las baterías a tope. He vuelto al día a día de la producción y a mis largas horas de trabajo en solitario pero algo fundamental ha cambiado: ahora sé que, aunque lo parezca, no estoy solo. Sé que formo parte de un grupo de gente maravillosa que en un mundo híper competitivo opta por ir a contracorriente y decide colaborar, compartir conocimientos y ayudarse mutuamente a ser cada vez mejores profesionales. Por eso, aunque trabaje solo, me reconforta saber que formo parte de una comunidad tan poco común, la comunidad de Podcaster@s.

Al inicio de esta nota decía que siempre supe que el sonido era mi mundo, pero la experiencia de ir a Third Coast me ha ayudado a ampliar y completar esa perspectiva. Ahora sé que las historias son mi universo; el sonido, mi mundo; los podcasts, mi ciudad; los podcasts en mi lengua, mi barrio y las personas detrás de esos podcasts, parte de mi familia.

¡Ojalá que una de nuestras tradiciones familiares sea vernos cada año!

No dejes de leer…

Mientras estaba terminando de escribir esta nota recibí un email de Third Coast con información muy útil sobre los temas tratados en los meetups de la conferencia. Quiero destacar este documento creado con el objetivo de compartir podcasts internacionales.

Este artículo fue el texto central de nuestro boletín bi-semanal. Puede suscribirse al boletín aquí.

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